Golog pierde otras tres escuelas tibetanas mientras China elimina la educación en lengua tibetana

Un orfanato que acogía a 300 niños, una escuela galardonada para niñas de familias nómadas y una escuela rural financiada mediante donaciones han cerrado en el transcurso de unas pocas semanas.
Las autoridades chinas han cerrado al menos tres escuelas tibetanas privadas en la Prefectura Autónoma Tibetana de Golog desde finales de agosto de 2026, según fuentes de la región citadas por el Departamento de Información y Relaciones Internacionales (DIIR) de la Administración Central Tibetana. Las tres estaban situadas en el condado de Machen (Maqin). En conjunto, educaban a más de mil niños tibetanos en su propia lengua. Ahora, esos niños están siendo trasladados a instituciones estatales donde la enseñanza se imparte en mandarín.
Según las fuentes, los cierres forman parte de una campaña deliberada para incorporar a los niños tibetanos a las escuelas gubernamentales, donde resulta más fácil imponer la asimilación y la «reeducación» política. Debido a la estricta vigilancia de las comunicaciones telefónicas y de Internet en la región, las noticias sobre cada cierre han tardado semanas en llegar al mundo exterior.
Cierra un hogar para huérfanos
El 2 de septiembre, las autoridades cerraron la Escuela-orfanato Golog Tadrak, situada en la aldea de Tabo. Fundada en 2005 con el apoyo del fallecido Dr. Tawu Lobsang Palden y de su esposa, que vivían en Alemania, la escuela era tanto un hogar como un centro educativo para más de 300 niños que habían perdido a sus padres o procedían de familias desestructuradas. Para estos niños, la escuela era su familia, y el tibetano era la lengua de esa familia.
Una escuela galardonada para niñas de familias nómadas
Unos días antes, el 27 de agosto, la Ra-Gya Jigme Gyaltsen Grassland Girls’ School, también conocida como Gangjong Tsathang Girls’ School, se vio obligada a cerrar. Fundada el 15 de octubre de 2005, atendía a unas 800 niñas de familias de pastores nómadas de las tres regiones tradicionales del Tíbet: Ü-Tsang, Kham y Amdo. Contaba con aproximadamente 100 docentes y miembros del personal.
Su programa educativo combinaba la lengua tibetana, la filosofía budista, las ciencias y la medicina tradicional con la artesanía, la pintura de thangkas y la astrología. Era la única escuela de este tipo en la zona, había recibido numerosos premios y había formado a graduadas que hoy son figuras respetadas de la sociedad tibetana.
Este es el segundo golpe contra la comunidad de Ra-Gya en dos años. En 2024, las autoridades cerraron la Ra-Gya Gangjong Sherig Norbu Lobling School, considerada ampliamente como una de las mejores escuelas de todo el Tíbet.
Un pueblo castigado por enseñar en tibetano
A finales de agosto, la escuela del pueblo de Jasak, en la localidad de Ra-Gya, fue cerrada después de que los funcionarios comunicaran verbalmente al personal que enseñar en tibetano era inaceptable. Se les ordenó impartir clases únicamente en la «lengua común nacional», es decir, el chino mandarín. Los habitantes del pueblo habían fundado la escuela por iniciativa propia y la habían mantenido mediante financiación colectiva para que sus hijos aprendieran a leer y escribir en tibetano. Sus aproximadamente 300 alumnos fueron enviados a internados gubernamentales.
No son incidentes aislados
Estos cierres continúan una tendencia que lleva años desarrollándose en Golog:
- Julio de 2021: cierre de la Sengdruk Taktse School, seguido de órdenes para clausurar otras siete escuelas privadas en los condados de Darlag, Machen, Gade y Chikdril.
- 2024: cierre de la Ra-Gya Gangjong Sherig Norbu Lobling School.
- 24 de junio de 2026: cierre definitivo de la Hungkar Dorje Vocational High School, que impartía enseñanza sobre la lengua y la cultura tibetanas desde 2008.
- Agosto-septiembre de 2026: cierre de la Escuela-orfanato Tadrak, la escuela para niñas de Ra-Gya y la escuela del pueblo de Jasak.
Cada cierre elimina otro espacio independiente donde los niños tibetanos pueden aprender en su lengua materna.
Qué dice el derecho internacional
En 2023, expertos de las Naciones Unidas en derechos humanos advirtieron que el sistema chino de internados de estilo colonial ya acogía a alrededor de un millón de niños tibetanos y lo describieron como una política de «asimilación forzada». Los cierres en Golog empujan a más niños hacia ese sistema.
También entran en conflicto con las obligaciones convencionales y las propias leyes de China:
- Convención sobre los Derechos del Niño, artículos 29 y 30: reconocen el derecho de los niños pertenecientes a minorías a utilizar su propia lengua y a recibir una educación que respete su identidad cultural. El artículo 20 exige la continuidad de la crianza cultural y lingüística de los niños privados de su entorno familiar, un principio que el cierre del orfanato vulnera directamente.
- Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, artículo 13: establece la libertad de crear y elegir centros educativos.
- CEDAW y CERD: exigen igualdad en la educación de las niñas y protección contra la discriminación en la educación y la vida cultural.
- Constitución de China, artículo 4: reconoce la libertad de cada nacionalidad para utilizar y desarrollar su propia lengua.
- Ley de Autonomía Étnica Regional, artículo 37: establece que las escuelas que atienden a estudiantes de minorías deben enseñar en sus lenguas cuando las condiciones lo permitan.
Las justificaciones de Pekín no se sostienen
Los funcionarios chinos sostienen que los internados y la enseñanza en mandarín elevan los niveles educativos en las regiones remotas. Los medios estatales también alegan la escasez de docentes para explicar por qué los estudiantes de Golog son enviados a internados en Xining, a unos 480 kilómetros de sus hogares. Sin embargo, estas escuelas no eran centros con malos resultados. Eran instituciones respetadas, bien gestionadas y creadas por las propias comunidades tibetanas. Cerrarlas no soluciona una carencia educativa, sino que la crea.
El verdadero coste se mide a lo largo de generaciones. Los niños separados de su lengua pierden la capacidad de comunicarse con sus padres y abuelos, así como el acceso al patrimonio literario, religioso y médico del Tíbet. Así es como se desmantela una identidad, aula tras aula.
Qué puedes hacer
- Comparte esta historia y etiqueta a tus representantes electos.
- Insta a tu Gobierno a plantear el cierre de las escuelas tibetanas y el sistema de internados ante el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas y en el diálogo bilateral con China.
- Apoya el aprendizaje de la lengua tibetana en las comunidades tibetanas en el exilio.
Fuente: Human Rights Desk, Tibet Advocacy Section, Departamento de Información y Relaciones Internacionales (DIIR), Administración Central Tibetana, 17 de octubre de 2026.
